Geminis Principal

 

PROGRAMA GÉMINIS TITÁN II

12 MISIONES — TIEMPO TOTAL (969:25:04)

El lanzamiento de las naves se realizaban mediante un cohete Titán II. El programa estadounidense Geminis estaba diseñado para desarrollar una tecnología que permitiera llegar a la Luna. En mayo de 1961, el presidente de Estados Unidos, John F. Kennedy puso en marcha el programa Apolo, con el objetivo de llevar un hombre a la Luna y que pudiera regresar a la Tierra sano y salvo, «antes del fin de la década». Esta decisión se convirtió en un intenso programa de vuelos espaciales tripulados a gran escala.
Las naves Gemini albergaban dos tripulantes y estaban construidas para funcionar largos periodos de tiempo y desarrollar técnicas espaciales en encuentros y ensamblajes con otras naves. Entre 1965 y 1966 se llevaron a cabo diez vuelos dentro de este programa. Durante el vuelo del Gemini 4, el comandante Edward H. White, de las fuerzas aéreas, se convirtió en el primer astronauta estadounidense en realizar un paseo espacial. Con la ayuda de un sistema autopropulsado de gas a presión, permaneció 21 minutos en el espacio.
El coste total del Proyecto Gemini, fue de 1.283 millones de dólares.


 

GÉMINIS (3) TITÁN II

Tripulantes: Virgil I. Grisson (2) – Jhon W. Young (1)
Fecha de la misión: 23 de marzo de 1965 (04:52:31)

Después de dos misiones no tripuladas se lanzó la nave Géminis GT-03, desde la torre 19 del Centro Espacial Kennedy en La Florida, eran las 09:24:00 a.m. en la Costa Este, con Virgil Grisson y Jhon Young a bordo, que se convirtieron en los primeros dos astronautas estadounidenses en misión espacial. El vuelo duró 4 horas y 52 minutos y fue el primero en que las maniobras de cambio de órbita se hicieron manualmente.
El nombre de la nave Geminis III, se lo dio Grisson recordando su anterior misión Mercury, «La campana de la Libertad 7» que termino con la cápsula hundida en el Atlántico. El nombre de Molly Brown viene a cuento por que en esa época estaba de moda un musical en Nueva York dedicada a la excéntrica millonaria de Denver (Colorado) Molly Bronw que sobrevivió al naufragio del Titanic, La obra en concreto se titulaba «Molly Bronw siempre a flote», de ahí la mofa de Grisson al poner ese nombre a su Cápsula Geminis III ( recordando su hundida Mercury).

Aqui vemos una ilustración del genial pintor americano Norman Rockwell , donde aparecen los tripulantes de la misión Géminis III, Gus Grissom y John W. Young.


GÉMINIS (4) TITÁN II

Tripulantes: Edward H. White II (1) – James A. McDivitt (1)
Fecha de la misión: del 3 al 7 de junio de 1965 (97:56:12)

La misión Gémini GT-04 realizó 62 orbitas completas alrededor de la Tierra en los cuatro días que duró su misión, cuyo punto culminante fue la actividad extravehicular, EVA. White permaneció en el exterior de la nave durante 21 minutos, todo ese tiempo estuvo atado a la cápsula mediante un «cordón umbilical» que le suministraba oxígeno para poder respirar.

Para desplazarse utilizó un autopropulsor de aire comprimido, la primera llevada a cabo por un ciudadano estadounidense. Durante el vuelo, el comandante Edward H. White, de las fuerzas aéreas, se convirtió en el primer astronauta estadounidense en realizar dos paseos espaciales (ida y vuelta) desde su nave. Con la ayuda de un sistema autopropulsado de gas a presión.


GÉMINIS (5) TITÁN II

Tripulantes: C. Gordon Cooper, Jr. (2) – Charles Conrad, Jr. (1)
Fecha de la misión: del 21 al 29 de Agosto de 1965 (190:55:14)

En esta misión GT-5, que el primer intento de lanzamiento fue el día 19, quedo pospuesto a consecuencias climatológicas y algunos problemas en la carga del combustible, el comandante de la nave, el astronauta Gordon Cooper, se convirtió en el primer ser humano que viajó al espacio dos veces. Cooper, que iba acompañado por Charles Conrad, realizó 120 orbitas alrededor de la Tierra durante casi ocho días, y estableció un récord de permanencia en el espacio.
La nave amerizó en el Atlántico el 29 de Agosto. Este vuelo demostró que una persona podía sobrevivir en el espacio el tiempo suficiente para hacer un viaje de ida y vuelta a la luna. La misión Géminis 5 fue la primera en utilizar pilas de combustible, que son esenciales en una misión larga. Este dispositivo genera electricidad y hace funcionar los sistemas eléctricos de las naves espaciales.
La mezcla de hidrógeno y oxígeno, procedentes de bombonas presurizadas independientes en una pila de combustible, da lugar a agua potable y energía. Las tres pilas de combustible que llevan a bordo las lanzaderas de EE.UU. pueden generar energía y agua suficiente para abastecer a la tripulación en una misión de 10 días. El vuelo demostró que una persona podía sobrevivir en el espacio el tiempo suficiente para hacer un viaje de ida y vuelta a la Luna.


GÉMINIS (6) TITÁN II

Tripulantes: Walter M. Schirra Jr. (1) Thomas P. Stafford (1)
Fecha de la misión del 15 al 16 de Diciembre de 1965 (25:51:24)

Domingo, 12 de Diciembre de 1965
El Centro Espacial Kennedy, Cabo Kennedy por entonces, hervía de actividad la mañana del domingo
El cohete Titán II con Schirra y Stafford en la cápsula Géminis 6 enciende sus motores. Menos de un segundo y medio después los apaga imprevistamente.
En la plataforma, la Géminis 6 con Walter Schirra y Tom Stafford estaba lista para ser lanzada hacia el primer intento de encuentro en el espacio con la Géminis 7, que había despegado ocho días antes con Frank Borman y Jim Lovell para una estancia récord de dos semanas en órbita.
Lograr que dos naves se encontraran en el espacio era vital para los planes de la NASA de llevar hombres a la Luna antes de que terminara la década, como lo habría prometido el presidente John Kennedy en 1961, en aquel célebre desafío a los rusos.
Las cosas ya no venían bien para la Géminis 6. Su misión original era encontrarse en vuelo con un segmento de cohete Atlas-Agena, pero cuando intentaron ponerlo en órbita en octubre de ese año estalló mientras se elevaba.
Al ritmo de un lanzamiento cada 45 días, la actividad no podía detenerse. El fracaso del Atlas-Agena inspiró entonces a los responsables del programa a improvisar un paso más audaz todavía: lanzar la Géminis 7 antes que la 6, y encargarle a ésta que persiguiera a su gemela y la encontrara en el espacio.
Eso esperaban cumplir Schirra y Stafford cuando, a las 9:45 de la mañana de ese domingo, el Titán que los impulsaría encendió sus dos motores.
Lo que sucedió inmediatamente después, a los investigadores les llevó semanas entenderlo.
Tras bramar y vomitar llamas y humo durante menos de un segundo y medio, los motores del Titán todavía sujeto a la plataforma se apagaron súbitamente. Y nada más sucedió.
Los controladores en el centro de lanzamiento vieron el reloj de la misión ponerse en marcha y sabían que eso ocurría sólo cuando el cohete se elevaba. Con desesperación volvieron sus miradas hacia la lejana plataforma, esperando ver a los astronautas salir disparados hacia arriba en sus butacas eyectoras.
Si, como indicaba el reloj, el Titán había empezado a elevarse cuando apagó sus motores, indefectiblemente caerá y sus 150 toneladas de combustible estallarán en una bola de fuego que cocinará a Schirra y Stafford. Por eso las reglas imponen a los astronautas no pensar y tirar del anillo de eyección que los arrancará de la Géminis, en la cima del Titán, los elevará un centenar de metros para que abran sus paracaídas y los hará caer cerca de la playa y lejos del infierno de la plataforma.
Pero nada, absolutamente nada sucede. Ni la Géminis se eyecta ni el Titán cae. Según los instrumentos, la misión ha comenzado sin lanzamiento.

¿Qué había ocurrido realmente?
La trepidación del encendido hizo que una clavija eléctrica del Titán se desconectara, lo que puso en marcha el reloj de la misión en el tablero de mando de la Géminis 6 y en el control de lanzamiento.
Un sistema de seguridad del Titán detectó una incoherencia: el reloj estaba en marcha pero no había movimiento vertical, y cerró preventivamente las válvulas de combustible hacia los motores. Otro sistema electrónico, el controlador maestro de lanzamiento, advirtió esta secuencia de anomalías y ordenó a los motores apagarse sólo 1,2 segundos después de haber comenzado la ignición. Los astronautas, entretanto, percibieron la trepidación del encendido, vieron correr el reloj y, en seguida, una alarma que les ordenaba eyectarse. Pero no lo hicieron porque Schirra, veterano de un vuelo solitario en una cápsula Mercury tres años antes, sabía qué se sentía al elevarse en un cohete y no era eso lo que su cuerpo le había indicado ahora, según declararía después.
Con su arriesgada decisión, Wally Schirra salvó al programa Géminis de la considerable demora que hubiera implicado la eyección y la consiguiente inutilización de una cápsula, además de los daños personales que hubieran podido sufrir, porque era sabido que las butacas no resistirían bien el golpe en tierra con un paracaídas a medio desplegar.
Pero Schirra no sólo le evitó ese trastorno a la NASA. Un par de días más tarde le dio un éxito rotundo cuando las Géminis 6 y 7 se encontraron por primera vez en órbita.
Sin embargo, el fogueado piloto de pruebas actuó como piloto y no como astronauta, cosa que a la NASA no le gustaba, al menos en aquellos días de carrera hacia la Luna.
Un piloto de pruebas vuela su avión «con el trasero», a fuerza de sensaciones, de coraje y de habilidad. Pero un astronauta debe hacerlo, primero, con el reglamento, y luego con el instrumental, y tiene que ignorar lo que le dictan su intuición, sus sensaciones y su parecer personal.
Y en eso, como en algunas otras cosas, la NASA no perdona a su gente. Paradójicamente, esa decisión de no abortar que salvó al programa y le dio un resonante triunfo a la agencia espacial, a Schirra le costó caro, ayudado también por su terquedad y su fuerte temperamento.
No volvió a volar en las siguientes seis misiones Géminis. Designado comandante de la primera Apolo tripulada, la Apolo 7, se enfrentó con Donald «Deke» Slayton, el jefe de astronautas, por las bajas exigencias reglamentarias sobre las butacas de la nave y el viento máximo permitido para el despegue, con las que no estaba de acuerdo.
Cuando por fin fue lanzado con Walter Cunningham y Don Eisele para probar en órbita terrestre la nueva cápsula, sabía que jamás llegaría a la Luna y así fue.
Tom Stafford, en cambio, debutante en la Géminis 6, voló después en la Géminis 9, acarició la Luna en la Apolo 10 y se retiró luego de comandar el primer encuentro de una nave norteamericana y una rusa en órbita, el proyecto Apolo-Soyuz.
Los astronautas Walter Schirra y Thomas Stafford volaron al espacio a bordo de la nave GT- 06 A Gémini 6 para realizar un encuentro con la nave Gémini 7, lanzada once dias antes.
Mediante unas complicadas maniobras Schirra y Stafford llegaron a acercarse a una distancia de unos 30 cm. de la segunda nave. Las dos estuvieron volando en formación durante más de 20 horas practicando maniobras que serían vitales para las futuras misiones Apolo.

 


GÉMINIS (7) TITÁN II

Tripulantes: Frank Borman (1) James Lovell (1)
Fecha de la misión del 4 a 18 de Diciembre de 1965 ( 330:35:31)

La misión Gémini GT-07, que se utilizó como objetivo para un encuentro con la Gémini 6 después de que el vehículo Agena de destino de ésta explotara durante el lanzamiento, duró casi 14 dias, durante los cuales los miembros de la tripulación, Frank Borman y James Lovell, estudiaron los efectos de la ingravidez sobre el cuerpo humano en periodos largos. Géminis 7 realizó un total de 330 horas en su órbita.
Este vuelo de casi 14 días de duración, obtuvo datos e información médica sobre los seres humanos en el espacio, vitales para asegurar el éxito de la misión lunar Apolo, que duraría 10 días. Además, sirvió para poner a prueba la viabilidad de los sistemas de compartimentos de combustible de hidrógeno y oxígeno.


GÉMINIS (8) TITÁN II

Tripulantes: Neil A. Armstrong (1) David R. Scott (1)
Fecha de la misión del 16 de marzo de 1966 (10:41:26)

El punto culminante de la misión Gémini GT-08 fue la realización del primer acoplamiento espacial. Los astronautas Armstrong y Scott acoplaron su nave al vehículo de destino, un cohete Agena, aunque se vieron obligados a acortar la misión, prevista para tres días, como consecuencia del mal funcionamiento de uno de los impulsores de maniobra, que les obligó a gastar las reservas de combustible para corregir los peligrosos tumbos que daba la nave.
Los astronautas consiguieron separarlas, estabilizar la cápsula y regresar sanos y salvos a la Tierra, amerizando en el Océano Pacífico y en su rescate tardaron cerca de 3 horas.


GÉMINIS (9) TITÁN II

Tripulantes: Thomas P. Stafford (2) – Eugene A. Cernan (1)
Fecha de la misión del 3 al 6 de Junio de 1966 (72:20:50)

La misión GT-09 A, como consecuencia de la muerte en un accidente aéreo de los astronautas, Elliot M. See y Charles A. Bassett II, cuando se dirigian a la planta de montaje McDonwell en un reactor T-38 donde iban a inspecionar la cápsula que les llevaría al espacio, se designo a Thomas Stafford y Eugene Cernan para que asumieran el mando de la nave Gémini 9. El lanzamiento se realizó satisfactoriamente, a las 08:39:00 am en la Costa Este, desde la torre 14 del Cabo Cañaveral Florida, pero se tuvieron que abandonar los planes de realizar un acoplamiento de la nave con un cohete Agena al estropearse el portón de acceso de este. Cernan dió un paseo espacial, pero sufrió una crisis de agotamiento y regresó a la nave al cabo de solo dos horas.


GÉMINIS (10) TITÁN II

Tripulantes: Jhon W. Young (2) – Michel Collins (1)
Fecha de la misión del 18 a 21 de Julio de 1966 (88:46:39)

La misión GT-10 después de acoplarse con éxito a la nave de destino, un cohete Agena, los astronautas Jhon Young y Michel Collins utilizaron el motor principal de éste para propulsar su cápsula hasta llegar a una altura de 763 Km, la más elevada que se había alcanzado jamás con una nave espacial tripulada. Durante su paseo espacial, Collins recuperó unos experimentos científicos del Agena.


GÉMINIS (11) TITÁN II

Tripulantes: Charles Conrad, Jr. (2) Richard F. Gordon, Jr. (1)
Fecha de la misión del 12 a 15 de Septiembre de 1966 (71:17:08)

La misión Gemini GT-11 logró superar el record que había conseguido la misión anterior al llegar a los 1373 Km. De altura. Ttras desacoplarse del cohete, el astronauta Charles Conrad fijó el motor impulsor del Agena al Gémini e intentó crear gravedad artificial haciendo girar las dos naves.

Viernes, 9 de Julio de 1999
Murió «Pete» Conrad, el tercer hombre en la Luna.
Conrad se retiró en 1973 después de cuatro misiones espaciales en 20 años de servicios. Piloto naval de pruebas, integró la segunda oleada de astronautas seleccionados en 1962, entre los que sobresalían el propio Armstrong, Frank Borman (Apolo 8), Jim Lovell (Apolo 13), Edward White (muerto en la Apolo 1) y John Young (todavía en actividad).
Debutó como copiloto de Gordon Cooper en la Géminis 5 (agosto de 1965), un vuelo récord de ocho días que demostró que el hombre podía sobrevivir sin gravedad en un largo viaje a la Luna.

«Pete» en los días de la Géminis 11.
En septiembre de 1966, junto con Richard Gordon, llevó a la Géminis 11 a una altura récord de 1373 kilómetros y persiguió, alcanzó y se acopló a un segmento de cohete en menos de una órbita.
La tormentosa mañana del 14 de noviembre de 1969 partió hacia la Luna en la Apolo 12, acompañado otra vez por Gordon y por el novato Alan Bean, sus inseparables amigos.
Mientras el Saturno V se elevaba, dos rayos golpearon el enorme cohete y la torre de lanzamiento. A bordo se encendió la alarma principal, pero Conrad, convencido de que no era una falla grave, evitó abortar la misión. Responsable de ensayar un descenso de precisión, alunizó a menos de 100 metros de su objetivo, una vieja sonda Surveyor. Junto con Bean, caminó en la Luna cerca de un kilómetro en 7 horas y 45 minutos, retiraron la cámara de TV del Surveyor para traerla a tierra y recogieron muestras del suelo.
En junio de 1973 comandó la primera misión Skylab, que lo llevó con Joseph Kerwin y Paul Weitz a reparar un laboratorio orbital que recalentaba por fallas en la cubierta protectora.
En una caminata espacial de 3 horas y 22 minutos, Conrad y Weitz desplegaron un «toldo» para cubrir las partes expuestas del Skylab y destrabaron un panel solar que permanecía atascado desde el lanzamiento.
Seis meses más tarde dejó el cuerpo de astronautas y se dedicó a la actividad privada como ejecutivo del gigante aeroespacial McDonnell Douglas.
Hace cuatro años lanzó su su propia empresa, Universal Space Lines, orientada a la explotación comercial del espacio. Pero la añoranza de aquellos buenos viejos tiempos y el reciente regreso de John Glenn al espacio a los 77 años, llevaron a «Pete» Conrad a plantearle a Goldin: «Espero que cuando cumpla 77 me dejes volver a la Luna. Y si la NASA no me lleva, me iré por mi cuenta».
No pudo esperar. «Me gustan las bicicletas rápidas, los autos rápidos y todo lo que se mueve», había declarado hace poco.
Ayer, montado en su moto Harley Davidson modelo 1996, acompañaba a su mujer desde su casa, en Huntington Beach, California, hasta lo de unos amigos, por una ruta tranquila. En una curva, la máquina se salió del camino, lo despidió y se estrelló en una alcantarilla.
Conrad, que según la policía tenía el casco puesto, no había excedido el límite de 88 kilómetros por hora y no estaba bajo los efectos de drogas o alcohol, golpeó duramente en el pavimento.Lo llevaron de emergencia a un hospital pero murió cinco horas después a raíz de los múltiples golpes internos.
Charles «Pete» Conrad había nacido el 2 de junio de 1930 en Filadelfia, vivía con su segunda mujer, Nancy, y tenía tres hijos varones (un cuarto hijo fallecido) y siete nietos.


GÉMINIS (12) TITÁN II

Tripulantes: James A. Lovell Jr. (2) Edwin E. Aldrin (1)
Fecha de la misión del 11 al 15 de Noviembre de 1966 (94:34:31)

En esta última misión GT-12 del programa Gémini, James Lovell y Buzz Aldrin pilotaron la nave y la acoplaron a un cohete Agena. Adrin consiguió un nuevo récord, al permanecer un total de 5 horas y media fuera de la nave en tres paseos espaciales sucesivos durante las cuales fotografió una elipse solar. La tripulación amerizó en el Atlántico, poniendo así punto final a un programa de misiones espaciales marcado por el éxito y que sentó las bases del futuro programa Apolo.

En los vuelos de los Gemini X, XI y XII se llevaron a cabo varios encuentros y acoplamientos con vehículos espaciales que habían sido puestos en órbita previamente.

Al finalizar el último vuelo del programa Gemini, los astronautas estadounidenses habían acumulado un total de 2.000 horas de vuelos tripulados en el espacio, aventajando a los soviéticos, y unas 12 horas de tiempo en paseos espaciales.