PROGRAMA SHUTTLE ATLANTIS (21) STS-101

Tripulantes: James D. Halsell, Jr. (5) Scott J. Horowitz (3) Mary Ellen Weber (2) Jeffrey N. Williams (1) James S. Voss (4) Susan J. Helms (4) Yuri Vladimirovich Usachev (3)

Duración de la misión: del 19 al 29 de Mayo 2000

Objetivos de Misión: Ensamblaje de la Estación ISS-03 (SPACEHAB/DM,ICC).

Casi un año después de la última visita a la Estación Espacial Internacional (ISS), el jueves próximo la NASA intentará por cuarta vez lanzar al Atlantis con siete astronautas para una postergada misión de mantenimiento de la plataforma orbital en construcción. El transbordador despegará en la mañana de hoy viernes 19, y regresará la madrugada del 29 de mayo después de haber preparado a la ISS para la llegada, en julio próximo, del módulo ruso Zvezda.
El último transbordador que atracó en la ISS fue el Discovery, lanzado el 27 de mayo de 1999.
Después de tres intentos sucesivos de enviarlo al espacio a fines de abril, frustrados por el mal tiempo, la NASA dejó al Atlantis esperando en la plataforma 39-A y dio paso a varios lanzamientos militares y comerciales que no podían seguir demorándose. Durante este tiempo, todos los sistemas del transbordador se mantuvieron bajo vigilancia y periódicas pruebas, y así seguirá hasta que comiencen los aprestos finales para el despegue.
En la tercera visita a la ISS los astronautas restituirán la redundancia de baterías en la ISS para que afronte con seguridad el acoplamiento automático del módulo Zvezda a mediados de julio. Transbordarán, además, una tonelada de víveres y equipo, y reimpulsarán a la estación hasta su altura original de 400 kilómetros.
Después del paseo espacial llevado a cabo por Jim Voss y Jeff Williams, que tuvo una duración de 6 horas y 44 minutos, los astronautas se dedicaron a realizar diversas tareas de mantenimiento a bordo de la Estación Espacial.
La entrada en el complejo no fue fácil, se necesitaron dos horas durante las cuales se abrieron un total de cinco escotillas.
Siguiendo un protocolo bien establecido, el ruso Yuri Usachev y la estadounidense Susan Helms fueron los primeros en entrar en la Estación (23 de mayo). Ambos, junto a Voss, serán integrantes de la segunda expedición, el próximo año.
El primer objetivo fue la colocación de un conducto de ventilación para mejorar ésta a lo largo de toda la estación. Después Helms y Usachev, reemplazaron dos de las seis baterías del Zarya, así como diverso material asociado. Se instalaron tres nuevos extintores en el Zarya, para sustituir los que ya habían caducado. En el módulo Unity, Horowitz y Voss cambiaron una caja de distribución del sistema de comunicaciones. Mientras, en el Atlantis, Weber preparaba para la transferencia casi una tonelada de materiales. Entre ellos, destaca una cámara Imax, bolsas de basura, una bicicleta ergonómica para hacer ejercicio, etc. Todo ello, así como bolsas llenas de agua, fué almacenado en el Zarya. Se realizaron mediciones del nivel de dióxido de carbono y de la velocidad de circulación del aire, confirmando la buena calidad de la atmósfera.
El día 24 de mayo, se reemplazaron diez detectores de humo que también habían caducado, cuatro ventiladores de refrigeración y una tercera bateria. Halsell y Horowitz usaron los motores del Atlantis para incrementar la altitud de órbita del complejo en unos 15 km. esta operación se repetiria dos veces más hasta alcanzar los 50 km.
Durante el último día de estancia en la ISS, los astronautas completaron la transferencia de materiales hasta totalizar una tonelada y media.Se incluyeron bolsas de agua extraida del sistema de producción del transbordador. Tampoco faltaron libretas, libros, abrelatas, ropa, herramientas, etc.
Por fin, los siete astronautas cerraron las escotillas y se retiraron al Atlantis. La maniobra de separación se produjo a las 6 de la tarde, hora de Houston, del día 26 de mayo. Atrás quedaban 5 días, 18 horas y 32 minutos durante los cuales el Atlantis y la ISS habían sido uno solo.

Lunes, 29 de Mayo 2000.
Aterrizó el Atlantis
Un espectacular aterrizaje nocturno puso fin esta madrugada a la misión que reactivó la construcción de la Estación Espacial Internacional (ISS). El Atlantis y sus siete tripulantes tocaron suavemente la pista 15 del Centro Espacial Kennedy, minutos después de haber comenzado el regreso desde 370 kilómetros de altura. Habían transcurrido 9 días, 20 horas y 9 minutos de viaje espacial.
Tras algunas dudas por un frente de tormenta en las inmediaciones de la pista, el control de Houston dio luz verde al comandante, Jim Halsell, y al piloto, Scott «Doc» Horowitz, para zambullirse hacia la atmósfera. Cuando el Atlantis volaba a unos 800 kilómetros de las costas de la India en pleno Océano Indico, con proa a Australia, Halsell encendió durante tres minutos los poderosos impulsores de maniobras orbitales, con la cola de la nave hacia adelante.
La frenada fue suficiente para que la gravedad terrestre hiciera el resto. El transbordador comenzó a caer a 200 metros por segundo mientras cruzaba sobre el sudoeste de Australia, dejaba a su izquierda a Nueva Zelanda, recorría el Pacífico de Sur a Norte, atravesaba en llamas los Estados del sur de México y se adentraba en la Florida. Después de dar una vuelta por los alrededores de la pista, el Atlantis levantó una gran humareda de caucho quemado al tocar el hormigón a 350 kilómetros por hora, abrió el paracaídas de arrastre para acortar la frenada y un minuto más tarde se detuvo.
Los astronautas debieron esperar a bordo a que las cuadrillas de expertos en descontaminación revisaran la cola del transbordador, donde pudieron haber quedado restos de los combustibles extremadamente tóxicos que usó la nave para maniobrar lateralmente mientras caía. Vistiendo mamelucos azules, a las 4:35 ARG los siete astronautas se reunieron bajo el Atlantis y ante los periodistas, y Jim Halsell expresó la satisfacción de su tripulación por la tarea cumplida. Con baterías, matafuegos y detectores de humo nuevos, la ISS está lista para que en julio se le acople automáticamente el demorado módulo ruso Zvezda. Fue esta la misión número 98 de un transbordador, la 21a. para el Atlantis y el vuelo espacial tripulado 128° en la historia de la NASA.
El Atlantis volverá a volar en Septiembre con la Misión STS-106. Su objetivo será similar al de este último vuelo, pero con la idea de que, por fin, de que el módulo ruso Zvezda, se halle unido a la estación para prepararlo adecuadamente para la primera expedición científica.

PROGRAMA SHUTTLE ATLANTIS (22) STS-106

Tripulantes: Terrence W. Wilcutt (4) – Scott D. Altman (2) – Edward Tsang Lu (2) – Yuri I. Malenchenko (2)- Boris V. Morukov (1)- Richard A. Mastracchio (1)- Daniel C. Burbank (1)

Duración de la misión: del 8 al 20 de Septiembre 2000

Objetivos de Misión: Ensamblaje de la Estación ISS-04.

Obreros calificados
A los siete tripulantes del Atlantis les esperan nueve duras jornadas de labor en la Estación Espacial Internacional (ISS) como electricistas, mecánicos y changarines calificados.
Después de haberse agregado a la construcción orbital el módulo ruso Zvezda el 25 de julio y, detrás de éste, un carguero Progress repleto, la principal tarea de los cinco astronautas norteamericanos y dos rusos será completar los detalles de la unión del nuevo segmento y seguir preparando la estación para sus primeros habitantes permanentes, que llegarán a fines de octubre.
El lanzamiento del Atlantis, el próximo viernes 8 de septiembre por la mañana, marcará el comienzo de una persecución de 36 horas que concluirá en la madrugada del domingo 10.

Sábado, 09 de Septiembre de 2000.
DESPEGA CON EXITO PARA UNA MISION DE 10 DIAS.
El Atlantis tratará de hacer habitable la Estación Espacial.
Se presagiaba mal tiempo. Durante la noche hubo aguaceros intensos y varias tormentas eléctricas. Incluso dos rayos alcanzaron la plataforma de lanzamiento pero, finalmente, el transbordador Atlantis pudo despegar ayer desde Cabo Cañaveral rumbo a la Estación Espacial Internacional (ISS) con un objetivo: adecentar el módulo ruso Zvezda, lanzado el pasado julio, de forma que a principios de noviembre puedan instalarse allí los primeros inquilinos que habitarán la ISS de forma continuada.
Así, por ejemplo, en esta misión deberá quedar instalado definitivamente el sofisticado inodoro entre cuyas innovaciones destaca un sistema para evitar que las heces floten entre los astronautas en forma de fino polvo como sucedía en la Estación Espacial Mir. También deberá trasladar 2,5 toneladas de suministros necesarios para la tripulación, desde alimentos hasta material para los experimentos.

Acoplamiento al módulo.
El Atlantis partió con siete tripulantes a bordo y su misión se prolongará durante 10 días. El domingo está previsto el acoplamiento al módulo ruso y, a partir de ese momento, comenzará la tarea más complicada: la salida de dos astronautas Edward Lu y Yuri Malechenkodesde del transbordador al espacio exterior. Se jugarán literalmente la vida porque deberán alejarse a unos 34 metros del Atlantis.
Según la NASA, jamás un astronauta se ha separado a tanta distancia de un transbordador espacial. En un principio se quiso evitar esta operación pero, finalmente, no ha quedado más remedio que acometerla pues era necesario tender unos cables entre los dos módulos rusos de forma que la Estación Espacial Internacional pueda proveerse correctamente de energía y orientación de vuelo.
Y es que la energía está siendo uno de los mayores problemas aún no resueltos de la Estación Espacial. De hecho, esta misión se ha diseñado para que el transbordador consumiera la mínima cantidad posible de combustible de manera que el resto pudiera usarse para elevar la órbita de la ISS, que se precipita lentamente hacia la Tierra por falta de energía, aunque aún está a 320 kilómetros de altura.
Con esta misión se inicia, según la NASA, el calendario de vuelos de transbordadores más intenso en la Historia de la conquista espacial. Así, tras el regreso del Atlantis partirá el Discovery tan solamente dos semanas después.
Todo se justifica con el fin de que la construcción de la Estación Espacial Internacional, en la que participan 16 países, entre ellos España, se acelere y cumpla con los plazos previstos: en el 2005-2006 será la estructura más grande jamás construida en el espacio, se extenderá más de 100 metros sobre el cielo, como un campo de fútbol y podrá ser observada a simple vista desde la Tierra.
El presupuesto se ha estimado en 3,5 billones de pesetas, de los que España aportará unos 9.000 millones de los 450.000 que la Agencia Espacial Europea dedicará a esta Estación.
El 28 de octubre está previsto que la tripulación denominada Expedición Uno, dirigida por el astronauta estadounidense Bill Shephard, parta desde el cosmódromo de Baikonour para habitar la ISS de forma continuada. Por ahora sólo tiene tres módulos aunque en los próximos años se espera que se le agreguen muchos más, entre ellos el Columbus, fabricado por la Agencia Espacial Europea.
Los astronautas que se han acercado hasta la Estación la han descrito, de momento, como «una masa parecida a tarros de mermelada desde la que asoman antenas y paneles solares». Pero tras esta inocente morfología se esconde la primera avanzadilla, como los fuertes en el Lejano Oeste, desde la que se pretende conquistar definitivamente el espacio.

Quienes son los tripulantes.

El comandante, Terry Wilcutt, Coronel y piloto de pruebas de la infantería de marina, 50 años. Acredita 724 horas en el espacio, en tres misiones. Fue piloto de las STS-68 (1994) y STS-79 (1996) y comandó la STS-89 (1998). Estas dos últimas protagonizaron los acoplamientos cuarto y octavo, respectivamente, con la Mir.

El piloto, Scott Altman, Comandante de la Armada, 41 años, casado, tres hijos. Piloto de pruebas, totaliza 3.400 horas de vuelo en 40 modelos de aviones. En el espacio estuvo 381 horas como piloto de la STS-90 (1998), una misión que estudió los efectos de la ingravidez en el sistema nervioso, acoplen el transbordador a una de las escotillas del módulo Unity, en un extremo de la ISS.

Un día más tarde, el especialista Ed Lu, Doctor en física, 37 años, soltero, es también piloto privado aficionado a la acrobacia aérea. Especialista en física solar y astrofísica, debutó en el espacio en la STS-84 (1997), sexto acoplamiento con la Mir, cuando pasó 221 horas en órbita.

Yuri Malenchenko, Cosmonauta y coronel de la Fuerza Aérea rusa, 38 años, casado, un hijo. Pasó 126 días en el espacio como comandante de la misión Mir-16, con dos caminatas espaciales por un total de 12 horas. Le tocó conducir también el primer acoplamiento manual de un carguero Progress con la Mir, protagonizarán la primera caminata espacial conjunta ruso-norteamericana en la ISS cuando se expongan al vacío durante más de seis horas para conectar cables entre los módulos Zarya y Zvezda, e instalar un magnetómetro que, al operar como un compás tridimensional, ahorrará gran parte del combustible usado para el posicionamiento de la estación.
Desde la cabina posterior del Atlantis, el novicio Dan Burbank seráel «coreógrafo» de la caminata dando indicaciones a sus compañeros sobre cómo y hacia dónde moverse.

Junto a él, otro debutante, Rick Mastracchio, Ingeniero en electrónica e informática, 40 años, casado, tres hijos. Trabajó en el desarrollo del software de vuelo del transbordador, y como responsable de los procedimientos de guía durante la entrada y la salida de la órbita. Es su primera experiencia en órbita.
operará el brazo manipulador remoto del transbordador para transportar a Lu y a Malenchenko más rápidamente hacia los lugares de trabajo.
Al día siguiente los siete astronautas entrarán en la ISS y por primera vez abrirán las compuertas que separan al módulo Zarya del Zvezda y a éste del carguero Progress.

El otro ruso, Boris Morukov, Cosmonauta ruso, doctor en medicina y en física, 49 años, casado, dos hijos. Investigador especializado en supervivencia en el espacio, durante 20 años (1979-1999) contribuyó a mejorar el apoyo médico terrestre a las misiones orbitales. Debuta en esta misión, será reponsable de descargar la media tonelada de suministros que transportó el Progress mientras sus compañeros instalan tres baterías en el Zvezda y reemplazan dos de las seis que lleva el módulo Zarya.
También activarán dos máscaras de gas y tres extintores que quedarán en el Zvezda como elementos de porotección antiincendio y dejarán funcionando equipo para recargar las baterías de futuros transbordadores y cápsulas Soyuz.
Mastracchio será también responsable de descargar 2.000 kilos de suministros que llevará el Atlantis en su bodega.
Finalmente, dejarán en el Zvezda el primer inodoro de la ISS para que lo instalen los tripulantes permanentes que llegarán a fines de octubre.

Sábado, 16 de Septiembre de 2000.
Nuevo fallo en una batería rusa de la Estación Espacial Internacional.
NUEVA YORK.- Una de las baterías de fabricación rusa que alimentan de electricidad el módulo Zvezda de la Estación Espacial Internacional (ISS) no funciona.
La NASA aseguró ayer que la estación puede funcionar normalmente y que el fallo detectado no afectará a los equipos electrónicos y al material que los astronautas del Atlantis han trasladado esta semana al interior del módulo. «Lo más probable es que tengamos que cambiar también esta batería», aseguró ayer Mark Ferring, el director de los viajes a la estación de la NASA.
Las baterías rusas, enormes cajas metálicas de cientos de kilos de peso, han causado problemas desde que fueron instaladas el año pasado. Los rusos aseguran que no hay problemas en sus baterías y que funcionan correctamente. Sin embargo, informes confidenciales que manejan los norteamericanos han concluido que el uso de materiales baratos y la mala calidad en el aislamiento y el cableado interno de estos aparatos son la causa de sus fallos.
Luego de desacoplarse el lunes 18, el Atlantis dará un rodeo alrededor de la ISS para una inspección ocular y fotográfica y aterrizará en la Florida el miércoles 20, poco antes del amanecer.